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Nos cuenta Pablo García desde Granada - Andalucía - España que el "Terrier Ruso Negro es una raza poco difundida, y quizás por eso, todavía poco "estropeada" por las modas. Muy difícil de encontrar. Los que tienen la suerte de poseer un ejemplar de esta raza nos cuentan maravillas de ellos, y todos coinciden que son perros extraordinariamente "aplomados" y seguros de sí. Es muy difícil que los alteren otros perros o el bullicio de su alrededor. Sin embargo, si él considera que debe "ocuparse de algo", su reacción es explosiva, fulminante. Una vez finalizado el incidente volverá de forma pasmosa a la más completa tranquilidad. Es un perro poco ladrador, de cachorro no es de romper cosas, muy afectivo. Aunque no apropiado para personas poco expertas. Independientemente de que se trate de un perro "bueno", no hay que olvidar que es un animal de guardia y defensa, que pesa sobre los sesenta kilos, que tiene una boca como pocas he visto, con una enorme fuerza, y que es consciente de todo ello. Ello es magnífico en un perro de su condición, pero sin duda será un problema cuando el animal sea grande y se dé cuenta de que en su casa es él el que manda. Por la influencia que hay en su sangre de los perros de pastor, es un perro bueno para los niños, con los que querrá estar y a los que querrá cuidar, aunque inevitablemente, más de una vez los arrollará entusiasmado por el juego. Es un perro mordedor, desconfiado con los extraños (como todos los perros de guardia y defensa) y de gran temple. Según sus propietarios, la relación con él es de "enamoramiento" más que de amistad, por lo que está completamente desaconsejado que se lo haga vivir en la cucha o en un rincón del patio de la casa. Es un perro, como todos los perros debieran serlo, para vivir con "su familia", además convivirá muy bien con otros animales de la casa, incluso con otros perros, por lo que no habrá problemas en ese sentido, aunque, eso sí, él será en cuanto tenga un mínimo de edad para ello, el jefe de la "manada". Por último, comento que se trata de una raza que tolera mal el cambio permanente de guía o cuidador. Ello es debido precisamente a una de sus mayores virtudes: se trata de un animal muy apegado a su dueño, por lo que no soporta su cambio frecuente".
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