Leptospirosis

La leptospirosis es una enfermedad infecciosa del hombre, los perros, el ganado bovino, los cerdos, los caballos, los roedores y algunos otros mamíferos.

Esta enfermedad es producida por organismos vivos llamados leptospiras.

En el laboratorio se puede efectuar la identificación de muchas especies diferentes halladas en todo el mundo.Las tres especies enumeradas más abajo se consideran las de mayor importancia para los perros .

1- Leptospira Icterohaemmorrhagiae, así llamada por los síntomas que produce, incluye la icterus, o ictericia.
Durante la Primera Guerra Mundial causó millares de muertes de soldados, pero en condiciones normales sólo se encuentra en ocasiones en el hombre y en los perros.
Se mantiene en los roedores, los cuales revelan una incidencia elevada. Su orina infectada propaga la enfermedad a otros roedores, a los perros, a otros animales y, algunas veces, al hombre. Desde el punto de vista clínico, causa más ictericia y más perturbaciones en los ojos de los perros y en el hombre.

2- Leptospira Pomona, denominada así por el sector de Australia donde fue reconocida por primera vez como una enfermedad febril de los granjeros lecheros, se ha hallado ahora en las vacas, terneras, cerdos, ciervos y en los perros, en especial aquellos asociados con animales infectados o alimentados con leche cruda de ganado vacuno infectado.
Los seres humanos han llegado a infectarse después de nadar en agua contaminada, en especial charcos utilizados por los animales antes mencionados

3- Leptospira Canícola, como lo indica el nombre, es la especie asociada en forma principal con los perros. Se mantiene en ellos y se propaga fundamentalmente a través de la orina de los perros infectados a otros perros y al hombre, al ganado bovino, los gatos y los zorros plateados. La fiebre que produce en los seres humanos se la puede llamar "fiebre canícola".
Tiende a causar nefritis tanto en los perros como en el hombre y más meningitis en éste que las otras especies mencionadas.
De costumbre, es más grave en los niños que en los adultos.
En la Argentina hay mas de veinte dieferentes tipos de leptospiras


Tiene que haber contacto real entre las leptospiras y un animal susceptible.

A diferencia de muchas bacterias y algunos virus, estos organismos parecen capaces de penetrar la piel y mucosa intactas, la sustancia que recubre la boca, la nariz, el tracto digestivo o los órganos genitales de todos los animales.
Para reproducirse sólo necesitan dividirse o partirse. Por lo tanto, una se convierte en dos y dos pasa a ser cuatro, de suerte que en un solo día pueden estar presentes en el cuerpo, literalmente, millones de leptospiras.
El daño sigue a la destrucción de células y tejidos, en especial los del hígado y del riñón.
Con el tiempo, se localizan en el riñón y abandonan el cuerpo através de la orina, la cual infecta a los animales susceptibles.
Se han hallado leptospiras en la saliva.

La leptospirosis es una enfermedad de ataque rápido.

Los perros pueden rehusar comer, tienen temperaturas elevadas, vómitos y congestión de la conjuntiva, síntomas que se parecen a los de la hepatitis infecciosa canina. En la última enfermedad, un detalle característico es la falta de coagulación normal de la sangre, un signo que no aparece en la leptospirosis y valioso como ayuda para el diagnóstico.

De costumbre, los perros están débiles, reacios a moverse muestran dolor abdominal. En los casos funestos, la muerte se produce de cinco a diez días después de la aparición de los síntomas.

La mortalidad rara vez excede el l0% y es mucho más común la muerte en los animales jóvenes.

La recuperación nunca es rápida a causa del daño al tracto digestivo.

La convalecencia requiere habitualmente una semana a diez días.

Durante el periodo agudo de la enfermedad los perros pueden tener escasa orina de color intenso y pocas o ningunas heces.

Puede haber estremecimientos o incluso convulsiones.

Más común que la forma aguda es una enfermedad crónica que se caracteriza por el daño progresivo a los riñones. En esos casos, la muerte puede tener lugar mucho después de haber cesado la enfermedad inicial.

La función renal, que puede ser defectuosa durante la enfermedad aguda, de costumbre vuelve a ser normal dentro de los cuatro meses y no existe prueba concluyente de que tengan lugar efectos residuales duraderos, aunque la enfermedad común de los perros más viejos llamada "nefritis crónica intersticial" se ha atribuido al daño leptospiral.

A diferencia de las enfermedades virales, las infecciones leptospirales responderán a una terapia intensa con antibióticos, y se impedirá la condición de portador.

La vacuna de los perros jóvenes con bacterinas de leptospiras muertas se recomienda, aunque la inmunidad es de corta duración y debe entenderse que deben repetirse las vacunaciones a intervalos de un año para la protección adecuada.

Una especie de leptospiras no proporciona inmunidad contra otras.



Veterinaria Foyel-Dr.Radaelli
Otto Goedecke 545
8400 San Carlos de Bariloche - Rio Negro  
Patagonia Argentina

 
  volver a Enfermedades Perros
©
Volver a Enfermedades Gatos