Perro pequeño de trabajo, de pelo largo, de gran belleza.
Nada tosco, tiene armonía de formas de tal manera que ninguna parte parezca desproporcionada, con respecto al conjunto.
El pelaje, la melena y la pechera muy tupidas.
La cabeza bien esculpida y la dulzura de la expresión contribuyen a la presentación del Shetland ideal.
Es despierto, dulce, inteligente, ágil y activo, de temperamento afectuoso y receptivo con el dueño, reservado con los extraños.
(por orden alfabético)